Desenfundas tu pistola como te enfundas el látex de tu colchón neumático desinflado. Desenfundas palabras cubiertas como la almohada enfundada de tu cama lunática. Y es que, valiente pistolera, el cañón -frío al fin y al cabo- es lo que buscas: no quemarte con cañón caliente.
Valiente pistolera vacía con disparos de fogueo; si tú quisieras tirar con pólvora de rey te habrías puesto al borbón por montera.
Pistolera que come helado de chocolate y dispara lamida, en cada sueño se baña en el mar disparando a las tortugas de tu pasión
Pistolera Valiente, familiar del herrero, quien le da ideas de cómo usar un cargador de balas de plata, también ideas de como dispararle al guitarrista y que escribió esas letras que, en un pasado dio energía, pero ahora solo te escribe canciones en las cuerdas, te da la vida, porque te crea, porque te hace concepto, porque te materializa, porque sólo quiere morir con una bala tuya, antes incluso, de que sepas lo que es ser propiedad de otro forajido digital.
01:42 am… en una caravana de chaquetas mentales y otras de espinas vaporosas como de carnada…alizia